lunes, 10 de marzo de 2008

Un Minuto para el Bloggero

ALZA EN EL PRECIO DE LOS PASAJES A TRUPAN


Atrás quedaron los Buses Antuco que cobraran $1000 por el trayecto de Santiago a Trupán. No vamos a discutir ahora sobre el aumento del costo de la vida en los últimos veinticinco años pero sucede que se están pasando.


Nuestra economía social de mercado, que opera con la ley de la oferta y la demanda, ha incidido en que un simple pasaje en bus suba groseramente su precio. Cualquier día de la semana que usted quiera viajar a Trupán el pasaje en bus le costará $8.000. Pero por tratarse de un fin de semana especial, como lo es la semana santa, el pasaje en bus le costará $12.000.


¿Alza justificada o aprovechamiento de las circunstancias? Saque usted sus propias conclusiones. Lo que es yo, ya me bajé del bus, si es que alguna vez alcancé a subirme.


No pretendo inicar una campaña de boicoteo ante esta alza de precios, pero si invito a utilizar esta tribuna en repudio ante dicha medida. Mal que mal, el trupanino puede gastar hasta lo que no tiene por visitar a sus familiares, sobretodo en un fin de semana largo, llenando de alguna u otra manera la totalidad de los cupos disponibles en el bus.


Si pensamos que con la venta de un solo pasaje en $12.000 el bus cancela los cinco peajes que existen entre la capital y la tierra del rosco, es legítimo preguntarse ¿Que hacen con los restantes $528.000?


Si, calculadora en mano saque la cuenta de doce mil el pasaje por cuarenta y cinco asientos. Obtendrá la no despreciable suma de $540.000.


Mi voto en las próximas elecciones municipales irá para el Alcalde que disponga de buses a los trupaninos en regiones, con precios razonables.



César
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2 comentarios:

Apuntes académicos dijo...

La verdad es que el alza de precios de 8 a 12 es bastante poco razonable, sin embargo -como tu mismo lo dijiste- es la ley de la oferta y la demanda. No existe negocio alguno, relacionado con la festividad religiosa, que no eleve sus precios de manera descomunal.
Creo que no es un problema de la línea de buses, ni de sus empresarios, ni del alcalde. Es un problema generacional, de gobierno, de estándares de calidad de servicio, y otros indicadores.
Se debe hacer un cambio tipo 2 (Como señalan muchos psicólogos).
No se debe bajar el precio a los pasajes, sino que aumentar los recursos de la clase media/baja, quienes son los principales afectados con el alza.

Por otro lado, tenemos un fuerte efecto secundario a lo que comenzó hace muchos años atrás con el auge de la globalización.

Desde el punto de la competencia, Señalo a TIRONI, en su libro sobre la Comunicación Estratégica: "La Globalización agrega inestabilidad en proporciones geométricas. Cuando la competencia es entre marcas y no entre productos, en cualquier segundo puede aterrizar una marca global, con enorme recursos y desplazar a empresas locales que parecían invencibles".

Otro aliciente para el alza en los precios radica en la etapa que vivimos como consumidores. LIPOVETSKY sostiene que el capitalismo desarrollado ha entrado en una tercera fase. En la primera se trataba de vender el mayor número de productos (en este caso, asientos), con un bajo margen de beneficio, para lo cual se inventó el marketing masivo y con el la marca, el packaging y la publicidad, al tiempo que la garantía del producto se transfirió desde el comerciante al productor.

En la segunda fase se masificó el acceso a bienes sofisticados, como el automóvil, la televisión y los electrodomésticos, en busca de signos de estatus y de honor, y se pasó del marketing de masas a las estrategias de segmentación centrradas en los factores de edad y socioculturales. En la tercera fase, que llama "del Hiperconsumidor", el consumo de confort ha sustituido el consumo del honor y de estatus, lo que ha conducido a una extrema individualización de las expectativas, gustos y comportamientos.

En resumidas cuentas, contamos con un sin fin de elementos que hacen que el alza de los pasajes sea en la magnitud que César nos comenta, sin embargo, la historia, el actual consumismo (3era fase), la globalización, la competencia, los bajos ingresos de la clase media, además del aprovechamiento de los dueños de la empresas de transporte han conseguido que la ciudadanía tome el gasto de semana santa como un antecedente a considerar, pero no cuestionarlo mayormente, sino que resignarse y pagar.

César, aprovecho para dejarte mis saludos y mi disposición en lo que a tu libro y el próximo lanzamiento se refiere.

Anónimo dijo...

Y si considersmos que el que viaja necesariamente tiene que devolverse en el mismo bus suma la cantidad de $1.080.000...

¿Tan caro le resulta a un bus viajar a Trupán ida y vuelta?